logo

CUÁNDO UNA AGENCIA DE PUBLICIDAD BUSCA PAREJA

Una relación amorosa exige tiempo y dedicación, mimo y comprensión, y, sobre todo, ganas de mantenerla viva en todo momento. Para que fluyan y mejore cada día, requiere mucho esfuerzo.

El panorama de las relaciones amorosas tampoco es algo sencillo a nivel empresarial. La relación que establece una agencia de publicidad con sus clientes es como cualquier otra historia de amor: se conocen a través de un amigo, normalmente, o a través de la red (los más osados).

agencia-relacion-2

A la hora de buscar una nueva relación, los amigos son la principal fuente de pretendientes. Al fin y al cabo, los amigos son los que mejor nos conocen, saben cómo funcionamos y lo (bien) que trabajamos. Siempre se esfuerzan en buscarnos a alguien con el que podamos encajar, con el que compartamos inquietudes y ganas de llevar un proyecto más allá. Hay en ocasiones que incluso alguna expareja nos vende bien: pero esto sucede en contadas ocasiones.

Los contactos son muy importantes, porque amplían el círculo de relaciones pero la fama también suele ser un aliciente para poner los ojos sobre una agencia. Y después, el tiempo y el mimo entran en juego para que la relación funcione. Poco a poco, la agencia debe ir conquistando al cliente, con sus planes, su ingenio y su comprensión. Hasta que éste se enamora y se deja mimar.

Como todas las historias puede tener un final feliz o acabar como el rosario de la aurora… ¿pero quién habla de finales cuando estamos comenzando a conocer a alguien? relacion-agencia1

Y cuando los amigos no conocen a ningún soltero ¿dónde va una agencia de publicidad a “ligar”? El amor, afortunadamente, surge en cualquier parte: desde un cumpleaños en el que conoces a alguien nuevo que quiere emprender un proyecto contigo, a un concurso, en el que te sientes poca cosa por ser pequeñita aunque muy “echada para delante”, pero acabas llevándote el gato al agua.

Por eso, lo mejor es tomar siempre la iniciativa, llamar tú, contactar tú. No es fácil, es duro y lo normal es que te den muchos portazos, hasta que llegas a ese buzón de correo o a esa puerta que te abren de par en par, porque llegas en el momento perfecto. ¿Será el destino? No lo sabemos. Pero lo que sí es seguro es que queremos saber si tendremos futuro juntos.

Si estás leyendo esto, mientras cotilleas un poco nuestra web y sientes mariposas en el estómago, llámanos o, mejor, déjanos tu teléfono y te llamamos nosotros.

Deja un comentario